Por: MCS Fecha: 12 junio, 2018 Categoría: Tendencias recursos humanos Comentarios: 0

Agile en recursos humanos es una de las últimas tendencias que se están intentando implantar, con el fin de posicionar a las personas como eje de valor en las empresas. Desde luego es una idea más para tener en cuenta en este camino de posicionamiento que tienen por delante los departamentos de recursos humanos.

El problema es que es una nueva idea más. Una nueva idea que intenta transformar la cultura empresarial clásica, anclada en el profesional como un recurso que tiene que producir y ser eficaz.

Este modelo tradicional pone el acento en la jerarquía pues hay una persona que dirige, decide y controla el trabajo. Es un modelo que esta muy asentado, en opinión de nuestra firma, en muchas de las formas de trabajar actuales. Tanto es así, que dificulta enormemente el encaje de las personas como recurso valioso para llevar a cabo una determinada tarea con éxito.

Convencer de que es necesario cambiar a una cultura que ponga el acento en poder diseñar formas de trabajo donde los profesionales participen desde el inicio actuando en equipo, compartiendo información clave, ayudándose en las tareas, decidiendo juntos y utilizando el conflicto como punto de mejora, no es nada fácil.

Puede que las grandes organizaciones vean con más facilidad que hay margen para iniciar estos cambios en el día a día. En la pequeña y mediana empresa, es mucho más complicado que se vea así.

Sin embargo, y en función de la experiencia de esta firma con sus clientes, el noventa por ciento de las soluciones de consultoría que implantamos tienen como protagonistas a las personas. Tienen como protagonistas los cambios que se producen en las formas de trabajo de los profesionales y equipos, cuando se les permite cooperar e intervenir en el modelo de trabajo. En la forma de hacer las cosas.

Mayor compromiso con la productividad, mejora de la motivación en el puesto de trabajo, aumento de la fidelización con la empresa, refuerzo de la tolerancia al error y una comunicación eficaz, son algunos de los resultados que hemos podido ver en nuestros clientes.

Las pruebas están ahí y son reales. Ahora hay que decidir aplicar ese cambio en la cultura empresarial. Los deportistas y entrenadores profesionales lo hacen constantemente. Saben que la forma en la que se decide competir, no es la clave. La clave es cuánto consiguen preparar y comprometer a las personas que tienen que hacerla posible.[/vc_column_text]

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