Por: MCS Fecha: 06 abril, 2016 Categoría: Ideas Recursos Humanos Comentarios: 0

Muchos son los métodos para conseguir que los profesionales en la empresa realicen una formación efectiva y eficiente. Efectiva porque lo más importante para una empresa que invierte en sus profesionales es el retorno que tiene de esa formación. Y en cuanto a la eficacia, lo que importa es que se consiga el mayor impacto posible con el menor coste para la empresa (horas laborales cedidas, ajustes de turnos de trabajo, etc).

Los métodos formativos, cuando realmente tienen resultados, es cuando se acercan más a la actividad real que tiene que ejecutar el trabajador en su puesto de trabajo. Cuanto más se alejen, más problemas encuentran para conseguir una transferencia en el día a día laboral. Un PowerPoint tiene su momento, igual que un Outdoor Training, pero no son “café para todos”.

Y esta es la clave: conseguir un método que forme y se pueda aplicar al día siguiente en el puesto de trabajo, valorando como ha funcionado incluso ese mismo día que se aplica. El método que te permite hacerlo es el entrenamiento y el deporte de alto rendimiento sabe bien de ello. Y lo sabe, porque está basado en localizar el problema de forma detallada, entrenarlo de forma analítica, repetirlo hasta controlarlo, ponerlo en marcha en la competición para seguir mejorándolo y empezar otra vez por el principio.

Obviamente, estamos hablando de habilidades, competencias, hábitos, comportamientos, conductas, que afectan a las secuencias o procesos de trabajo; nunca de formación técnica para la adquisición de conocimientos financieros, tecnológicos o logísticos, por ejemplo.

Lo mejor que el deporte tiene que aportar a la empresa, no son las palabras que cuentan grandes hazañas deportivas desde un atril. Lo mejor que tiene que aportar es el entrenamiento y su metodología. Un buen ejemplo de ello, es el método MindCompanySport.