Por: MCS Fecha: 29 diciembre, 2014 Categoría: Ideas Recursos Humanos Comentarios: 0

La metodología MCS para el entrenamiento del capital humano de la empresa, está consiguiendo grandes resultados debido a que nos enfocamos en la base del comportamiento de las personas, concretamente, en aquellos pilares que tienen efecto directo en su rendimiento para la empresa, en las conductas relevantes para su trabajo diario.

Estas pueden ser desde algo tan básico como detectar con la mirada a un cliente en el mismo momento que entra por la puerta, hasta otras más complejas, habitualmente para mandos intermedios y directivos, como la realización de reportes eficaces y la comunicación efectiva.

El entrenamiento, a este nivel, supone mejoras sustanciales, medibles y demostrables en las empresas en base a las siguientes premisas:

1.- Lo mejor que el mundo del deporte tiene que aportar al mundo de la empresa no son los valores (algunos sobrevalorados), ni si quiera algunos de sus procedimientos o sistemas. Lo mejor que el mundo del deporte tiene que aportar al mundo de la empresa es el “efecto de un entrenamiento”.

2.- El entrenamiento deportivo tiene una serie de parámetros que le dan una gran validez y consistencia (variabilidad, progresión, especificidad, repetición, modelación, multilateralidad…) los cuales son aplicados diariamente al desarrollo y mejora de las habilidades técnicas (ej: saque de tenis, tiro libre de baloncesto).

3.- Nuestra propuesta innovadora propone que éstos mismos parámetros son aplicables también al desarrollo de una habilidad no técnica (motivación, control del estrés, comunicación, dirección de equipo, técnicas de venta).
Los profesionales que poseen habilidades técnicas para desarrollar su trabajo, necesitan de una conducta que vaya asociada para que ocurra cuando la necesitan. Dos ejemplos:

  • Un comercial que conozca muchas estrategias de captación (habilidad técnica), necesita proactividad si quiere que ese conocimiento técnico le provoque un resultado. En este caso, la proactividad puede ser medida como la iniciativa para hacer algo mas de lo que me toca.
  • Un director de banco que conoce muy bien su portfolio de venta (habilidad técnica) necesita una habilidad asociada, como la capacidad detectar necesidades en el cliente para obtener un resultado en la venta. La habilidad de detectar algo puede ser desmenuzada en algo visible, medible, y fácilmente entendible: evaluar el histórico del cliente, sacar información a través de preguntas abiertas, interrumpir ante una palabra clave o mirar al cliente a los ojos mientras habla nuestro interlocutor.

4.- Nuestro método teoriza que las conductas, una vez detectadas, deben ser entrenadas en un entorno deportivo por varios motivos:

  • Porque nos permite recoger y copiar fácilmente los parámetros anteriormente descritos, debido a que ya han sido diseñados por el deporte de competición desde hace años.
  • Porque la persona, al estar fuera de su entorno, se comporta de manera “pura” sin los encondites ya conocidos que les podría proporcionar un entrenamiento en su puesto de trabajo.
  • Porque un entorno situacional estresante y motivante a la vez, predispone a los participantes a recibir cualquier información, por lo que la curva de aprendizaje se sustituye por la curva de entrenamiento.

5.- Que un profesional sepa hacer algo, no quiere decir que lo haga en las diferentes situaciones que necesita hacerlo. Al igual que un deportista puede meter muchos tiros de tres en entreno cuando realmente lo necesita, es en último segundo para ganar el partido. El entrenamiento de calidad es lo único que aumenta las probabilidades de que ocurra, aunque nunca lo garantiza.

Dos esloganes define nuestro método: “lo que no se mide, no se puede entrenar y lo que no se puede entrenar no se puede mejorar” y “una conducta entrenada vale más que mil palabras”