Por: MCS Fecha: 15 diciembre, 2015 Categoría: Ideas Recursos Humanos Comentarios: 0

En el mundo de la empresa se dan como válidas algunas herramientas de evaluación que tienen como objetivo mejorar el rendimiento de los equipo: entrevistas, autoevaluaciones, análisis 360, formularios de apreciación, encuestas, etc. Básicamente, estas herramientas se basan en opiniones y percepciones de tus subordinados, tus iguales o tus superiores. En el deporte de competición se huye de las evaluaciones subjetivas, no sólo porque se considera ineficaz que los propios jugadores evalúen a sus compañeros, sino porque además puede perjudicar el rendimiento del equipo.

Ya en el año 1998, Buceta en su extraordinario libro “Psicología del entrenamiento deportivo“ (Dykinson,1998) hablaba de los peligros de evaluar de manera subjetiva el rendimiento de los deportistas. Buceta nos comentaba que puede ser perjudicial que los deportistas evalúen su propio rendimiento de manera sesgada ya que pueden establecer contingencias equivocadas entre sus conductas y sus consecuencias. Además, esto favorece un estado de indefensión caracterizado por la falta de control de lo que realmente sucede. Sin embargo, el mundo de la empresa ha establecido de manera casi dogmática, la evaluación del rendimiento a través de encuestas subjetivas. En el deporte, se valora mucho más el feedback que el entrenador ofrece antes, durante y después de las sesiones de entrenamiento y la competición.

Para evaluar apropiadamente el rendimiento de nuestros equipos necesitamos, en líneas generales:

  • considerar el rendimiento con independencia del resultado;
  • distinguir entre decisión y ejecución;
  • especificar las conductas de rendimiento en términos operativos (en lugar de hacerlo de manera ambigua y subjetiva);
  • contemplar las circunstancias antecedentes que delimiten el contexto en el que se producen los datos.

Todo ello nos permite la estimación de unas expectativas mucho más realistas. Al fin y al cabo, la clave de cualquier entorno (deportivo o empresarial) es predecir lo que va a ocurrir de la manera más fidedigna posible.

¿Eso quiere decir que los sistemas empresariales de evaluación son inútiles? Según el CEO de Accenture, si. Él piensa, al igual que cualquier entrenador deportivo, que “no tiene sentido que yo te diga lo que opino de tu rendimiento una vez al año” y prioriza en el feedback momentáneo desechando las entrevistas o cuestionarios anuales. Es lo que él llama “instant performance management”.

https://www.washingtonpost.com/news/on-leadership/wp/2015/07/23/accenture-ceo-explains-the-reasons-why-hes-overhauling-performance-reviews/