Por: MCS Fecha: 15 noviembre, 2012 Categoría: Ideas Recursos Humanos Comentarios: 0

El genial y excéntrico filósofo Kant decía en la Crítica de la Razón Pura: ” somos lo que hacemos y no lo que pensamos, puesto que en numerosas ocasiones pensamos y actuamos de manera muy divergente”.

Nosotros, en MCS, nos sentimos realmente identificados con éstas palabras, ya que entendemos el comportamiento humano desde una perspectiva puramente conductual. En nuestra experiencia como psicólogos del alto rendimiento deportivo, hemos conseguido más y mejores resultados entrenando la conducta y no la cognición.

Detención del pensamiento, autoinstrucciones, diálogo interno positivo o cualquier otra forma de programación neurolinguística provoca cambios difícilmente medibles e inclusos inexistentes sino van acompañada de la conducta apropiada. Nosotros entrenamos:

  • El lenguaje no verbal entre puntos en tenistas (conducta).
  • El tiempo encima de la bola en golfistas (conducta).
  • Los flujos de comunicación en deportes de equipo (conducta), la velocidad en la brazada en nadadores
  • etc…

Ello nos garantiza, que incluso en un día malo, nuestros deportistas rindan. En definitiva, nuestro objetivo es que “no piensen” sino que dejen salir lo que el entrenamiento ya les ha provocado y funcionen de manera automatizada, e incluso, robótica.

En el mundo organizacional y en la eterna búsqueda de la productivad, nuestros entrenamientos en habilidades, van dirigidos a que se produzca la conducta sin detenernos demasiado a explorar que han pensado o dejado de pensar.

Mandar o no un e-mail, archivar o no un documento, comunicarte o no con tu compañero, reforzar o no a tus empleados, etc… tiene una trascendencia notoria en la productividad y por tanto, en la seguridad de tu puesto de trabajo.