Por: MCS Fecha: 18 marzo, 2016 Categoría: Ideas Recursos Humanos Comentarios: 0

En el mundo del management, la palabra motivación quizás sea la más estudiada y mencionada seguida muy de cerca de la palabra liderazgo. Pero ¿qué es realmente la motivación? ¿nos hace falta realmente definirla para conseguirla? ¿necesitamos saber todas las teorías sobre motivación para tener a nuestro equipo motivado? ¿qué es mejor la motivación intrínseca o extrínseca?¿Por qué ante tanta bibliografía y documentación sobre el tema, el principal fracaso de un gerente, directivo o mando intermedio sigue siendo que no consigue generar y mantener la motivación de su gente de manera equilibrada y sin quemarla?

 

Una vez más, debemos acercarnos al mundo del deporte para entender la motivación. Para un entrenador de tenis, un jugador motivado es aquel que llega temprano al entrenamiento; que empieza a calentar sin que el entrenador le diga nada; que no deja botar la pelota dos veces durante el primer peloteo; que entrena a un 90% de su capacidad (dicho de manera objetiva por el pulsómetro), que se queda haciendo saques cuando todos están en la ducha; que hace fisioterapia de prevención, que tiene una serie de rutinas que cumple cada día: estiramientos, masajes, ejercicios con gomas, y que descansa cuando toca descansar.

Este ejemplo me sirve para dar a entender que el principio indiscutible para motivar es mas sencillo, si lo primero que hago es identificar y observar qué es lo que hace alguien con una alta motivación. A partir de aquí es mucho más fácil transmitir al resto del equipo lo que tú como gerente necesitas o quieres de tu equipo para conseguir resultados.

¿Es importante saber porqué este jugador de tenis está motivado? No sé si es importante, pero lo que es seguro es que es realmente complicado saberlo. La motivación, es una variable muy difusa que si no es definida en términos operativos (ejemplo del tenista) es difícil manejarla. Cada día la motivación del jugador puede ser muy diferente; incluso el motivo de porqué hace las cosas puede cambiar dentro del mismo día de entrenamiento. No sabemos si cumple con las tareas anteriores porque le gusta ganar o porque odia perder. Puede que quiera ser el número 1 del mundo o lo hace porque no quiere estudiar o trabajar de otra cosa. Es más, un día puede hacer gimnasio al 100% porque tiene una molestia y no quiere volver a pasar por rehabilitación y otro día lo hace porque quiere lucir buen cuerpo porque estamos en Mayo.

Para resumir, lo primero y más importante para que un equipo esté motivado es que los integrantes sepan cuales son las conductas de motivación que se requieren y puedan manejar un indicador real de su nivel de motivación. A partir de aquí se le debe reconocer al empleado/jugador (de diferentes formas y momentos) cuando esos niveles de implicación sean altos y se debe intervenir (de diferentes maneras y formas) cuando los niveles sean bajos, aunque esta cuestión sería motivo de otra publicación.