Por: MCS Fecha: 01 mayo, 2017 Categoría: Soluciones RR.HH Comentarios: 0

No es algo que nos hemos inventado. Puedes revisar uno de nuestros posts para comprobar que hay una ventaja histórica sobre el método de entrenamiento deportivo y cualquier técnica de entrenamiento de recursos humanos en la empresa.

Esta ventaja no implica eliminar el resto de metodologías de formación para los recursos humanos. Al contrario, tienen su espacio y son necesarias para que los profesionales interioricen los aprendizajes de conocimientos y habilidades. Pero es ahí, precisamente, donde cometemos el error. Tendemos a darle a los métodos formativo empresariales un valor de impacto en las organizaciones, en los puestos de trabajo o en los recursos humanos que sí tienen, pero no tan alto como el que subjetivamente le atribuimos.

El mero aprendizaje de un conocimiento o habilidad no conlleva su utilización en el puesto de trabajo (master class, PowerPoint, métodos del caso…). La sola experimentación simulada de un conocimiento o habilidad (team-building, outdoor training, mentoring, roles playing…), tampoco hace que ocurra en el puesto de trabajo. Los deportistas invierten horas y horas de entrenamiento para conseguir los mejores resultados en la competición. Y nosotros, pretendemos hacerlo en las empresas solo con programas de formación y métodos indirectos (inteligencia emocional, pensamiento positivo, mindfullness, coaching…). Así es imposible alcanzar el mismo rendimiento que ellos. Normal que luego los alabemos. Rendir implica esfuerzos y tomas de decisiones impopulares en los departamentos de recursos humanos, que lamentablemente en muchos casos, no queremos asumir para no romper el equilibro social de la empresa.

Dejamos de ganar para estar en paz: el mayor error que puede cometer un equipo empresarial.

Y a esto, tenemos que añadirle el problema de la medición (de ahí el comentario sobre el valor subjetivo que le atribuimos a la formación). Dice nuestro socio Javier Imbroda que no se puede competir sin medir. Y nosotros en la empresa, directamente, estamos ya entrenando (formando) sin medir. Es decir, que en el paso previo a la competición que es el entrenamiento, ya nos cuesta relacionar cómo se usa lo aprendido en el puesto de trabajo y qué impacto tiene. Vamos, que estamos más tiempo “a ciegas” que viendo por dónde caminamos, y encima, invirtiendo dinero sin tener idea del ROI (retorno).

Si quieres recursos humanos que tengan resultados tendrás que entrenarlos. Tendrás que tomar la decisión de hacerlos pasar por un proceso de esfuerzo y sacrificio para generar un impacto con resultados en tu empresa. El resto de opciones te permitirán avanzar y conseguir resultados parciales, con los que puedes conformarte y ser feliz, tanto tú como tus profesionales. Pero si no las complementas con un método de entrenamiento eficaz, rendirás como los demás: “al compás” de la suerte, los momentos empresariales y las “ganas” de tus equipos. Y ya te garantizamos que nadie tiene más experiencia acumulada en rendimiento humano que el entrenamiento deportivo.

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