Por: MCS Fecha: 18 mayo, 2018 Categoría: Ideas Recursos Humanos Comentarios: 0

Sabemos de la importancia de la función de recursos humanos. Durante los momentos más importantes de la crisis, todas las miradas estuvieron puestas en la gestión de las personas en las empresas. Posiblemente, por el gran peso que tenían en las cuentas de explotación de las organizaciones. Adelgazar ese peso se convirtió, para muchos modelos de negocio, en la clave de su supervivencia.

Las decisiones que se tomaron fueron difíciles y hay una consciencia en el entorno empresarial de que gran parte de ellas se podía haber evitado. Pero para ello, habría que haber seguido una política distinta de contratación e incorporación a los modelos de trabajo de cada organización.

Actualmente, existe una mejor perspectiva gracias a lo aprendido en el pasado y una vez pasado el miedo de estar saliendo de la crisis. Pero para que esa perspectiva hacia los recursos humanos siga creciendo, hay que desarrollar una cultura empresarial que nos permita tomar las decisiones adecuadas en el cómo y el por qué se incorporan profesionales, cuánto aportan al modelo de trabajo que hay establecido y qué le ofrece la compañía para desarrollarse dentro de ella.

Revisando algunas de las entrevistas de esta semana a directores de recursos humanos, hemos encontrado algunas opiniones interesantes sobre todo lo anterior. Desde nuestra firma insistimos muchísimo en que, si bien estos directores son profesionales de grandes multinacionales, es muy importante atender a sus comentarios por parte de Pymes y Micropymes porque, aunque están lejos de las cifras de estas grandes compañías, también tienen a profesionales involucrados en sus retos empresariales, que a pesar de ser distintos igualmente tienen que ser ejecutados por ellos.

Mantener el compromiso de estos profesionales y qué estos estén a la altura del modelo de trabajo en el que están, no es una cuestión menor. Eso se pensaba antes y cuando hubo que generar rendimiento, no había credibilidad por parte de las organizaciones para exigir mayores esfuerzos. Estar ciegos al valor de las personas en las empresas, es mirar para otro lado por decisión propia y sin datos objetivos que la avalen. Una de las peores decisiones empresariales que se pueden tomar.

Presentamos algunas de estas reflexiones.

Carrera profesional

La carrera profesional va de la mano de una formación técnica y de una formación en las habilidades para aplicar lo aprendido. Si los profesionales y equipos son formados teóricamente en los conocimientos necesarios para el desempeño de sus funciones, pero luego no tienen formación específica en las habilidades que necesitan para trasladar esos conocimientos al funcionamiento diario, estaremos saturando de formación a las plantillas y bloqueando su proyección dentro de la compañía. Sin formación en habilidades, el conocimiento se queda dentro de los profesionales. Nunca llega al modelo de trabajo.

Digitalización

Desde luego, recursos humanos tiene un papel muy importante en la digitalización. Pero hay que plantearse si dentro de la casa se hace lo mismo que se está planteando fuera. En muchas ocasiones, la digitalización se está realizando para los clientes externos, mientras que el cliente interno sigue un canal de trabajo y comunicación bastante más rudimentario. De acuerdo con que recursos humanos es una palanca de apoyo para el cambio digital. Pero hay que empezar por revisar cuánto de digital somos dentro de las propias organizaciones, para trasladar de forma eficaz a los equipos una transformación de tanto calado.

Mentoring inverso

El mentoring ha dejado de ser una palabra asociada a los grandes CEO y ahora es una herramienta utilizable en toda la compañía. Especial interés se está poniendo en el denominado mentoring inverso. Un proceso por el cual los profesionales seniors trabajan acompañando y reforzando el aprendizaje de los profesionales juniors. Muy importante hoy día, porque las organizaciones que consiguen conectar distintas generaciones de profesionales de forma correcta consiguen resultados sólidos en el tiempo.

Felicidad

Si no estas feliz en el trabajo, es imposible que rindas. Lo mismo ocurre en cualquier ámbito de la vida. La cuestión está en cómo conseguir la felicidad y, lo más complicado, definirla. Cada equipo de trabajo y cada profesional que lo compone tiene un concepto diferente de lo que significa ser feliz. Eso lo hace todo mucho más complicado. Javier Imbroda, socio fundador de nuestra firma, siempre dice que los únicos que se divierten son los que ganan. La diversión forma parte de la felicidad. Y ganar, suele provocarla. Probablemente, preocuparnos por ajustar formas de trabajar, esfuerzos para realizarlas y resultados esperados sea una clave muy importante de la felicidad en el trabajo. Una tarea nada fácil.

Wellness

Estar bien, también produce felicidad. Y en este sentido la tendencia wellness dentro de la empresa viene muy a colación del apartado anterior. Desde luego es un concepto que tiene mucho recorrido aún y que abarca muchas cuestiones: salud, horarios, formas de trabajo, ejercicio físico, habilidades de dirección, comunicación, alimentación… Poco a poco se irá asentando en las organizaciones, lo que está claro es que un profesional saludable mental y físicamente, es un profesional con potencial de rendimiento y, muy posiblemente, feliz.

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