Por: MCS Fecha: 29 abril, 2015 Categoría: Ideas Recursos Humanos Comentarios: 0

innergametenisTimothy Gallwey, autor del best seller “The Inner Game of Tennis”, dará una charla en Barcelona la próxima semana. Siento decir a sus seguidores, que su concepto de los dos Selfs no resulta efectivo a la hora de aplicarlo a la realidad del deportista. Una vez más, se intenta hacer que el jugador funcione en automático a través de la cognición (pensamiento).

Darle estrategias de pensamiento para que no piense es cuanto menos contradictorio. Máxime cuando el deportista debe identificar si es el Self 1 (reflexivo) o el Self 2 (ejecutor) el que toma el poder, con el consecuente gasto energético que eso requiere. Esa energía es preferible gastarla en cómo ganar al que tienes al otro lado de la red. Quizá esta metodología sería interesante en la mejora o cambio de un gesto técnico, pero de manera muy, muy puntual. Aunque incluso en ese caso, es mas rápido el cambio atacando el gesto y no el pensamiento.

Desafortunadamente, su enfoque es el precursor de lo que hoy conocemos como “Coaching”. En aquel momento (principios de los 80), el rendimiento organizacional estaba en manos del conductismo y de la psicología científica del trabajo, que era enormemente efectiva, pero quizás algo deshumanizada.

Después de que Galway vendiera más de un millón de copias de “Inner Game of Tennis”, el mundo de los “gurús” que empezaba a gestarse en EE.UU vio una oportunidad brutal de negocio y supo explotarla como nadie, dejando en la cuneta a los psicólogos conductistas que, quizás, habían pecado de extremistas.

Aún hoy sufrimos las consecuencias de esta New Age que es el Coaching y que permite que personas, tras un curso on-line de 4 meses, tengan la valentía de ponerse delante de un empresario de calibre y hacerle la pregunta adecuada que le hará cambiar su negocio de la noche a la mañana. Y mi pregunta es: ¿Hubiera este empresario llegado a donde ha llegado si no se hubiera hecho a sí mismo las pregunta adecuadas?